La primera impresión inolvidable de la capital letona es su majestuosa silueta. Las espigadas agujas góticas de muchas de las iglesias del Casco Antiguo son testigo de la centenaria historia de la ciudad, que se remonta al siglo XIII.
El centro histórico de Riga es un singular lugar Patrimonio de la Humanidad de UNESCO con una impresionante diversidad de estilos arquitectónicos. Su enclave concentrado de edificios Art Nouveau, con sus fachadas ornamentadas fantásticamente, sobresale como pocos en cualquier otro lugar del mundo.
Riga es una ciudad completamente moderna, con una infraestructura desarrollada y diversas oportunidades de recreación y entretenimiento. Riga cuenta con una excelente ópera, coros de clase mundial y orquestas clásicas. Los museos de la ciudad emplean modernas tecnologías, mientras que sus galerías de arte tratan de predecir las tendencias del futuro. Sume a esto la gran variedad de centros comerciales, miles de cafés, restaurantes, bares y clubes nocturnos, y obtendrá Riga es su viva diversidad.
Situada junto al río Daugava, que conecta la ciudad con el Golfo de Riga y el Mar Báltico, Riga siempre ha sido tanto un centro de transporte como un cruce de caminos donde se encuentran diferentes culturas.
Riga es una ciudad animada, enérgica y orientada hacia el futuro con un aura, encanto y estilo muy especiales.








