La arquitectura que es mucho más que música congelada y encarna la idea sobre la síntesis de las artes
"Mi padre extiende perfiles humanos a lo alto de una planta y media para adornar las esquinas de los edificios. Estirados brazos femeninos hechos de hierro de tubo de desagüe, (...) con anillos de oro en los dedos de las manos. Fue interesante observar el flujo de agua de lluvia hasta su periné, " sobre uno de los mejores arquitectos de Arte Moderno de Riga, Mihail Eizenstein (1867–1921), dijo su hijo, el legendario director de cine Sergei Eizenstein, quien nació en Riga y creció en uno de los edificios modernistas de esta ciudad.
Para aquellos que saben apreciar las maravillas del arte y la arquitectura modernista, la que alcanzó el apogeo de su gloria durante finales del siglo XIX y principios del siglo XX, algunos de los barrios de Riga pueden parecer un auténtico paraíso, ya que en la ciudad hay más de 800 edificios de este estilo. Gárgolas decorativas, figuras de ninfas y sátiros que sostienen fachadas de altos edificios, figuras de leones y esfinges, estilizados ornamentos de plantas y máscaras sobre las repisas, así como otras características llamativas forman parte de las más decorativas representaciones mundiales de este estilo. Si la buena arquitectura es música congelada, entonces Riga es la sinfonía de exóticos sonidos plasmados en piedra.











